Tipos y aplicaciones de rodamientos en las bicicletas

Tipos y aplicaciones de rodamientos en las bicicletas

Los rodamientos en las bicicletas son un componente esencial al cual prácticamente no se le presta ninguna atención. Su función es la de permitir el movimiento de giro entre dos piezas unidas mediante la rodadura, a diferencia de los casquillos o cojinetes que lo hacen por deslizamiento de las superficies en contacto. Esto supone una clara mejora al permitir un giro más suave y con menor fricción por lo que pueden girar a mayor velocidad, pero al tener menor superficie de contacto (únicamente los puntos de contacto de las bolas), no soportan cargas tan elevadas.

Estas características hacen que no todos los rodamientos sean válidos para los puntos de giro de que podemos encontrar en una bicicleta, donde los requisitos funcionales son bastante diferentes: alta velocidad de giro en los ejes de las ruedas, cargas elevadas y giros reducidos en las articulaciones del sistema de suspensión, dirección de carga axial en la dirección…

No obstante, la especialización de la industria ofrece distintas versiones de rodamientos para hacerlos adecuados para cada aplicación. Veremos algunos ejemplos a continuación y las diferencias principales entre rodamientos, pero lo primero es aclarar que la designación normalizada esta formada por 3, 4 o 5 números y depende del tipo de rodamiento y su tamaño, habiendo algunas variaciones designadas con letras que varían según el fabricante para diferenciar las distintas versiones para un rodamiento con el mismo tamaño:

  • La primera cifra o la primera letra o combinación de letras identifica el tipo de rodamiento; que en el caso de las bicicletas, generalmente son rodamientos de bolas radiales (6XX, 6XXX o 6XXXX), o de contacto angular (7XX, 7XXX).
  • Las dos siguientes cifras identifican la serie de dimensiones ISO; la primera cifra indica la serie de anchuras o de alturas (dimensiones B, T o H respectivamente) y la segunda indica la serie de diámetros exteriores (dimensión D). Las dimensiones más comunes en las bicicletas son las correspondientes las cifras 8 y 9, cuyo valor nominal depende del diámetro interior.
  • Las dos últimas cifras de la designación básica ofrecen el código del tamaño del rodamiento; al multiplicarlo por 5 se obtiene el diámetro interior en milímetros.
  • Los rodamientos con diámetros interiores de 10, 12, 15, 17, 20 y 25 mm tienen las siguientes identificaciones para el código de tamaño:

00 = 10 mm
01 = 12 mm
02 = 15 mm
03 = 17 mm
04 = 20 mm
05 = 25 mm


La utilización de rodamientos de bolas en las ruedas data casi como la aparición de la bicicleta moderna. Obviamente, el requisito de altas velocidades de giro con la menor fricción posible hace que los rodamientos de bolas fuese la solución más adecuada. No obstante, dentro de los rodamientos de bolas estandarizados encontramos distintas versiones en función de su calidad de fabricación y de los materiales o tratamientos superficiales, en busca de reducir al mínimo la fricción.

En los rodamientos de acero podemos encontrar varias versiones que se diferencian en el acabado de las pistas y la perfección en la redondez de las bolas, clasificándose como ABEC3 y ABEC5, siendo estos últimos los de mayor calidad de acabado, lo que aporta una rodadura más suave.

Recientemente se está popularizando el uso de rodamientos en las ruedas con la finalidad de reducir las pérdidas debidas a la fricción, y que puede suponer hasta unos 8W de potencia en las pruebas experimentales. Su uso este especialmente recomendado en ruedas de carretera y triatlón, donde estas mejoras aunque parezcan mínimas suponen un incremento del rendimiento en el conjunto de la bicicleta.

Hay que destacar que el rodamiento cerámico, es un rodamiento de acero al que las bolas y las pistas de rodadura se les ha aplicado un tratamiento superficial para endurecer la superficie y minimizar el coeficiente de fricción al depositar sobre la superficie una finísima capa de Nitruro de Silicio. Las distintas versiones de rodamientos cerámicos se diferencian principalmente en los materiales empleados en las obturaciones y jaulas, buscando minimizar cualquier fricción que aparezca de las distintas superficies en contacto.

Otro punto crítico en la utilización de rodamientos de bolas es la dirección, ya que las fuerzas debidas al peso propio del conjunto, los impactos y los esfuerzos generados en la frenadas y giros, producen una elevada carga sobre el rodamiento, y además, en distintas direcciones. Aquí los rodamientos empleados, capaces de soportar tanto las cargas radiales y axiales son los rodamientos de contacto angular. Los fabricantes de direcciones han desarrollado rodamientos específicos para adaptarse a las medidas estandarizadas de los tubos de dirección, incluso las dimensiones modelos de bicicletas concretas.

Debido a su exposición al agua también es común encontrar estas versiones de rodamientos en acero inoxidable, lo que a pesar de su diferencia de precio asegura su durabilidad frente a la corrosión.

Los rodamientos de contacto angular también son empleados en las caja de pedalier, al tener estados de cargas radiales y axiales similares debido al pedaleo, pero además deben de tener una fricción reducida ya que el giro es continuo y en ocasiones a una velocidad de giro elevada. Existen también versiones de rodamientos cerámicos de contacto angular para los distintas medidas y eje (24 o 30 mm), y de distintos estándares (BB90, BB30, BB86…)

Por último, con la aparición de las bicicletas con sistema de suspensión trasera se han desarrollado rodamientos que además de soportar las cargas, no supusieran un incremento significativo del peso ni de tamaño. Los rodamientos MAX están especialmente diseñados y fabricados para soportar elevadas cargas y giros reducidos, al eliminar la jaula interior que separa las bolas y así poder colocar mayor cantidad de bolas. Ello permite que en los tamaños de rodamientos de bolas convencionales puedan ser empleados los rodamientos MAX, en vez de rodamientos de rodillos que por capacidad de carga serían más adecuados, pero son muchos más pesados.

Este tipo de rodamientos no son apropiados en cambio para aplicaciones con giros completos o elevadas velocidades de giro, ya que al no existir jaula que separa las bolas, estas por rozamiento entre ellas acabarían dañándose rápidamente.

En el caso particular de los anclajes del amortiguador, debida a las reducidas dimensiones y las fuerzas elevadas que se generan, se instalan kits de rodamientos de agujas que mejoran generalmente la suavidad de giro en estos puntos. No obstante, depende de las dimensiones del anclaje y las fuerzas que se generan por el propio sistema de suspensión la posibilidad de instalarlos.